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ABOUT BLANK

Publicado por FRANCO "BIFO" BERARDI cerca de 1 año

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About Blank

   

   

   

   

Las epidemias

 

Pasé los primeros años de la década del 80 en Manhattan. Fui a escribir para una revista de música de Milán. Escribí sobre la escena postpunk y no wave de Nueva York, sobre arte callejero, y los graffiti de Keith Haring, y Rammelzee y Basquiat.

En 1977 la ciudad de New York se había declarado en bancarrota, y muchos inversores industriales escaparon a estados más saludables del país. Cuando llegué a Nueva York el paisaje urbano era impresionante: grandes áreas que parecían cementerios abandonados, fábricas desiertas, tiendas vacías.

Un alcalde visionario -su nombre era Ed Koch- tuvo una idea brillante: abrió la ciudad a los artistas y jóvenes aventureros, invitándolos a darle nueva vida a las zonas céntricas, particularmente al East Village y el Lower East Side. Se ofrecieron subvenciones especiales y alquileres bajos para la renovación urbana.

Se juntaron miles y re-estructuraron departamentos para convertirlos en lugares de creación, experimentación técnica y existencial, de intercambios culturales. Músicos, artistas, entendidos en tecnología, hicieron de la ciudad una suerte de laboratorio de los futuros posibles.

Entonces vino el sida. Las cosas siempre son más complicadas que nuestras explicaciones, por supuesto, pero pienso que ésta es una forma de describir el núcleo más íntimo de la mutación digital que sucedió a las décadas de solidaridad social y erotismo libre. El síndrome de inmuno-deficiencia adquirida puso en peligro y dio vuelta la auto-percepción de la vida cotidiana común, disolviendo la comunidad de amistad erótica igualitaria que habíamos formado en las dos décadas previas.

La depresión puede describirse como la condición en la cual el organismo consciente pierde la capacidad de encontrar sentido en el mundo circundante. Pero el sentido no reside en las cosas, ni en los signos del lenguaje. Es generado por el desplazamiento incesante de una interpretación a la siguiente, del incierto y ambiguo intercambio de gestos. El sentido es el efecto de la comunicación afectiva entre agentes del lenguaje.

Como el sentido emerge en la dimensión relacional, la posibilidad del sentido se disuelve cuando la comunidad de cuerpos se divide. Este es el punto de partida de la depresión.

La tecnología digital se propagó en la década que siguió a la erupción de la epidemia del sida. Aunque fuese generado por contacto sexual, el sida era principalmente una epidemia psico-mediática. Estaba basado en la comunicación de un retrovirus, pero tuvo como resultado la comunicación del miedo. Cuando el contacto del cuerpo del otro se volvió un peligro, cuando la percepción del peligro se propagó en el inconsciente social, el lenguaje transmigró de la esfera conjuntiva a la esfera conectiva.

 

Imagen: Diagrama "Todo el malestar que se pueda soportar…". Diego del Pozo Barriuso. Madrid, 2016.

 

Pureza y depresión


En mi opinión Pureza (Purity) no es la mejor novela de Jonathan Franzen. Sin embargo, según lo veo, este libro es la clave para entender el universo de Franzen. Le da un nuevo sentido a todo el flujo de palabras de los libros previos, revelando el diseño conjunto de la obra colosal de este autor.

La novela habla de la sensibilidad del americano blanco en sus diferentes caras: la psicosis racista que resurge, y el escape a la esfera de la abstracción digital. 

 Pureza es la obsesión que subyace al depresivo paisaje mental de las dos novelas previas, Las Correcciones y Libertad. Pureza es una novela sobre la obsesión por la verdad, la integridad moral y la singularidad en la percepción.

Barrer el polvo de la indeterminación, remover la imprecisión, negar la pluralidad de posibles, éstas son las condiciones para entrar en la esfera del formateo digital. La obsesión de la pureza quiere borrar la ambigüedad, pero simultáneamente debe remover la conciencia íntima de que nada es puro en la esfera de la vida, y que la verdad no existe. Para acceder al universo de la pureza, Franzen habla de la lenta y dolorosa incrustación de la modalidad conectiva en la mente humana, de lo neoliberal poniendo en peligro la solidaridad social, y de la parálisis de la empatía sexual, y el miedo a la contaminación. Por eso, comienzo con el shock cultural que provocó el sida cuando quiero trazar la genealogía antropológica y psicológica de la subjetividad en la era de Internet.

El objetivo de Internet era liberar a la humanidad de las tareas -hacer cosas, aprender cosas, recordar cosas- que habían dado sentido a la vida previamente, y esto había constituido la vida. Ahora parece como si la única tarea que contara fuese la optimización de los motores de búsqueda Si tuvieras suficiente dinero o capacidad tecnológica, podrías controlar tu imagen pública en Internet, y así tu destino y tu más allá virtual. Optimizar o morir. Matar o ser matado. 

(Pureza)